viernes, 25 de febrero de 2011

Juego de Espejos

De tanto en tanto el agua
me vuelve a recordar
lo fácil que se hace
olvidarse de pensar.
De tanto en tanto el verde
me invita a olvidar
la miseria en las calles
y plus de capital
que tienen unos pocos.
¡Que fácil es rezar
por los desprotegidos!
…si yo no soy igual.
Si yo vivo tranquilo,
tranquilo en la ciudad,
y llegado el verano,
al mar a descansar
de explotar humanos,
cobrar el plus-valor,
y de rezar por las noches
que acabe la explosión,
el trabajo de esclavos.
¡Eso si que no es verdad!
¡Eso era en otros tiempos!
¡Ahora hay libertad!
Si yo hago lo que quiero,
trabajo sin cesar,
y hasta al final del día,
¡me vienen a robar!
¡Y encima quedan libres!
¿No es eso libertad?
Yo soy aquí el más apto,
merezco descansar
por entregar mi vida:
estudiar y trabajar.
Claro, desde oficinas
¡veo toda la ciudad!
Veo la Bombonera,
veo el Monumental.
¿Por qué me miras raro?
¡Merezco ese lugar!
Yo si he tenido suerte.
OK. Quizá otros no.
Rezo siempre por ellos
y hasta dono lo mejor:
pañales de primera,
dono leche, dono arroz,
juguetes a los niños
y que jueguen como yo.
Y así mantengo intacto
y controlo la explosión.
Mientras no tengan hambre
no habrá revolución.
OK. Ya, no está bueno
lo que dije recién
pero quiero ser feliz
y viviré solo una vez.
Disfrutar mi oficina,
mi casa, luego el mar, ¿sabes?
de tanto en tanto el agua
me ayuda a recordar
lo fácil que se hace
olvidarse de pensar
la miseria en las calles
y el plus de capital.
De tanto en tanto el lago
me ayuda a olvidar
que soy feliz a consta
de tu infelicidad.

3 comentarios:

F dijo...

Me dejó la piel de gallina, cuanta verdad.

Betania Luna dijo...

que fácil es, dejarse llevar por el agua.

Eleanor Rigby dijo...

excelente...