domingo, 14 de marzo de 2010

Gracias.

- Olvidé lo que nunca me diste. Me falta a lo que me acostumbraste. Quizá sea la parte más jodida. Ya pasó el tiempo. Ya cambiamos de cuerpo. Ya probamos otras cosas. Sabes que estoy bien. Sabes que no me ponen mal estas cosas. Pero sabes que sufro de nostalgia recurrente. Dejé terapia. Me perforé la ceja. No... no me dolió. Estoy bien. Como te dije: tengo que olvidarme tu vida que guardé con tanto aprecio todo este último tiempo. Pero ya nada queda de las cosas de las que me privaste. Ya no significan nada para mi.

- Gracias. Por olvidar...

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