jueves, 31 de diciembre de 2009

Chau!

Para cerrar este largo año 2009, volví a hacer dos cosas que tanto bien me hacen, y que hace mucho no hacía: volví a andar en bici y volví a leer a Hermann Hesse bajo el árbol de una plaza de la zona. Volví a enamorarme de sus desagradables personajes. Volví a saborear el viento en mi pecho y en mi cara. Volví a confundirme con sus historias. Volví a manejar tranquilo, sin ningún tipo de apuro, sin ninguna bocina para explotar. Volví a dejarme picar por el inconformismo, el desagrado y la mentira que se esconde detrás de "los elegidos". Volví a pasear, sin dirigirme hacia ningún lugar: solo pasear, por Adrogué, por Mármol, por Temperley, por Hess, y sobre todo, por mi mismo.

Adiós 2009. Que descanses y amanezcas bien.

"Aunque estos eran recuerdos de un remoto pasado, los sentía ahora más vívidos y tenían para él una extraña fragancia nostálgica, mayor que cualquier otra cosa que le hubiese ocurrido desde entonces"
Hermann Hesse

1 comentario:

Antonella dijo...

Que empieces bien el año vos también. Te mando un besoooo.