domingo, 29 de noviembre de 2009

Fulanos de Nadie.

Domingo con lluvia. Mi casa amaneció amenazada por el Río Condarco, de gran caudal. Día perfecto para estar en el MALBA con Sofi, Dani y Caro mirando alguna rareza en el auditorio. De seguro, no es un día para pasarse estudiando. Y menos con tu olor en mi cuerpo. Otra vez.


Cuestión que, cuando por fin Córdoba y Condarco quedaron secos (no es de mal gusto, por favor), pude sacar el auto para manejar hasta Ituzaingo. Ahí fue cuando ocurrió lo inesperado. Cargué en el porta CD reliquias históricas. Curiosidades que disfrutaba escuchando hace unos años. Ida y vuelta (2 horas y media) re-escuchando melodías completamente olvidadas por mi cabeza. Y estuvo bueno. Muy bueno.

Lo curioso, es que me encontré recordando momentos, historias, mujeres y sueños que alguna vez me pertenecieron. Incluso me sentí identificado con ciertas rimas que hace unos años no comprendía (o no me producían nada).

Quería subir la barrera que me abstenía del blog para mostrarles algunas oraciones de estas canciones, buenas o malas, que disfruté tanto.

Fue en una noche de septiembre tal vez, que me mató tu mirada.
En ese instante comprendí que de vos, ya nunca más me olvidaba.
En una plaza, allá por la zona sur, yo te arranqué algunos besos.
Vos me soplabas la letra al oído y así quede preso.

Un poco cursi. La melodía es más melosa aún. Pero me reí mucho con esta canción. Quizá te rías un poco también.

Otra historia, de la mano de Iván Noble:

Vivías lejos, nunca supe bien.
Si tenías nombre, me lo olvide.
Son las 5 y Palermo tiene poco que contar.
En casa hay dos vino si prometes que no te enamoras.
Siempre esta pata de palo fue más zorra que mi corazón.
Y así quedamos: Fulanos de Nadie.
Y está jodido mojarle una oreja a la soledad.
Digamos poco, preciosa, y brindemos por lo que viene y se va (lo que nunca será).

Ja! ¡Que bueno! Jamás la había entendido. ¡Que increíble que es La Música!

A mi nostalgia le siguió un disco de una banda que escuchaba muchísimo en el año 2006. Con frases como “Los días no pasan sin tu voz, y el domingo es peor” o “No dejo de imaginarme lo que aquí pudo pasar” me acordé de muchísimas cosas. Tantas historias, anécdotas. De esos años que te gustarían repetir, ahora, un poco más maduro, para cambiar ciertas cosas que hiciste o que dejaste de hacer. ¿Dónde estaría uno ahora si las cosas no hubieran sido como fueron? “No quiero olvidarte. No lo voy a intentar”. Puff.

“¿Te acordás cuando todo esto era una ilusión?”
“Y me mirabas con tu cara de tristeza. Y me gustaba tu sonrisa.”
“Todo lo que soy te lo doy por que se que estoy en las estrellas. Y sos vos para mi.”

¡Que cursi! ¡Cuantos recuerdos! ¡Cuantos recitales! Con Maris o con Harry Haller. Petecos jugaba siempre de local. Saltando. Cantando. Gritando.

Solo una cosa más (me extendí mucho). Un par de rimas: las últimas por hoy. Me alegraron mi domingo de lluvia/estudio. Tienen derecho a ocupar mucho espacio. No tanto como ayer.

Sabes igual. Te extraño más. No tanto como ayer.
Y entonces ves: llega el dolor y otro sueño se rompió.
Sabes igual. Te siento más. No tanto como ayer.
Entonces ves: se va el dolor y mi sueño terminó.
Otra tarde sin tu voz es un sueño menos.
Otro noche junto a vos...
Si siempre quise todo lo que vos tenés,
se que nada, amor, de ti recibiré.

Que descansen y amanezcan bien.

4 comentarios:

Eleanor Rigby dijo...

cursi, es poco... jaja

Igualmente ya conozco esa mania molesta que tenes de encontrarle un sentido a cada palabra, frase o rima de cualquier cancion.
Sos tannn perseguido que te muestro una cancion que me gusta, y no falta tu pregunta: "me la estas hacinedo esuchar por algo?" jaja

Creo que me molesta eso...porque yo hago lo mismo. Me preocupa proyectarme en vos querido. Me preocupa.


:)

Un beso

Antonella dijo...

Mmmmm , un beso !

N.A.R dijo...

que poco te duro jajaja

saludos!

Antonella dijo...

Y es probable que no me encuentres, suelo irme corriendo a mi casa en cuanto toca el timbre, nada me enferma tanto como los que se quedan haciendo sociales en la puerta del colegio y con lo siguiente te digo todo... me enferma el amontonamiento en esa maldita cuadra. Un beso