sábado, 19 de septiembre de 2009

Yo no quiero volverme tan loco.

Ni tampoco vestirme de negro. Solo quiero resucitar en otro cuerpo, otra alma. Solo percibir la bilateralidad de dos almas entrecruzadas por dos miradas enfrentadas que ni vos ni nadie pueda separar. Ya olvidar la perfección y sentirme bien rompiendo las reglas. Romperte la cara, también. Romperme la cara a mi mismo y mostrarla sonriendo al mundo. Quiero volver a tercer grado y empezar de nuevo. Quiero quererte otra vez. Quiero olvidarte ahora mismo. Subir a la Torre de Babel de la calle Condarco y abrazarme con Adolf Hitler. Conversar con mi mente, explotar destrozado. Maquinas viejas a vapor tirando de un carruaje en llamas. Quiero beber el cáliz del bien y del mal y hacer lo que dicte mi huevo izquierdo. Hasta explotar destrozado. Hasta destrozar explotado. Quiero morir y vivir al mismo tiempo, para filmar una película de mis miedos y mis deseos. Quiero escribir lo primero que se me venga a la cabeza en forma de protesta hacia el vació creativo que estoy experimentando. Quiero sublevarme a mi inspiración y no dejar de escribir mierda, mierda y más mierda, hasta que lleguen las ocho de la noche. A esa hora estaré liberado. A esa hora estaré cautivado por una desesperante calma. Una nube de ansiedad de 2.546.709 cigarrillos promedio por segundo. Más rápidos que la luz; más críticos que la histeria; más sucios que una empresa y más garcas que yo mismo. Por eso, te digo, a vos, Inspiración: te odio. Te odio más que al odio. Más que a mí. Me harté de esperarte. Te odio. Odio el sábado 19 de septiembre de 2009 más que al viernes 18. Odio la Plaza Brown y a vos, Inspiración, que te amo, tanto como a una suerte de memoria accidental surtida por Don Terrabusi y lavada por Don Ayudin. Te amo tanto Inspiración, que te odio más que a nadie. ¿Qué estas haciendo? Yo nada. Boludeando.
.
.Tu vida se me escurre entre los brazos, y ahí va otra vez.
.Entero me deshago en mil pedazos, viciadas porciones de mi ser.
.Que jueves, que mañana tan vacía, tan sin amor.
.Te veo en esos patios tan perdida, así sos vos.
.De entrada te confundo con un ángel, que besa el sol.
.Que viene y que me cuenta mil historias, de un tiempo mejor.
.Que jueves, que tristeza, que añoranza: desilusión.
.Tu vida se me escurre entre los brazos: mi perdición.

3 comentarios:

N.A.R dijo...

emmmm... nose... nombraste a hitler, todo bien con vos, pero si queres abrazara hitler no lo digas, porqeu te pueden cagar a trompadas sin que te la veas venir, y ni da, porque sos un buen tipo en el fondo... a pesar del tatuaje nazi que tenes en la espalda y el hecho de que tu mp3 esté lleno de canciones de micky vainilla (era ese, no?)

bueno, ahora un poco mas serios..

joit!! (con la manito, a lo nazi, si, estoy re chistoso, andate a la puta que te pario!)

... eh.. si, nose, sos flashero a veces con las cosas qeu escribis, no acomodas mucho, y temrina siendo algo copado...
un abrazo!

Eleanor Rigby dijo...

=(

P dijo...

No se, me parece que te están pasando cosas demasiado copadas como para preocuparte por la inspiración. La balanza se inclina bastante más para el lado de lo bueno, me parece. Que tipo complicado que sos Coppola, eh?

jajajaja

Que andes bien, Seba!