miércoles, 29 de julio de 2009

¿Qué vale más?

De a poco, como si nadie -ni uno mismo- lo quisiera, uno se pone a pensar para qué vale la pena realmente estar vivo. Te plantas frente a un abanico de posibilidades para enfocar tu criterio o el ajeno hacia uno o algunos de ellos. Pero, ¿por que elegimos lo que elegimos? ¿Por que obramos como obramos y sentimos lo que sentimos? Hoy, aquí, ahora, ¿que es lo que vale más? ¿Será trabajar hasta la medianoche? ¿Será estudiar hasta la media tarde? ¿Será morir como mártir o vivir como pocos? ¿Será un concierto de jazz o un libro, frontera de sueños? De aquí, estas rimas.

¿Vale más tu cuerpo que tu alma?
¿Tu razón o tu sensibilidad?
¿Vale más tu ‘depto’ en Palermo que tu felicidad?

¿Vale más tu fiesta de egresados
del colegio o, peor, de facultad?
Un recuadro, testimonio de abogado, y en el pecho un puñal.

¿Vale más un domingo de misa
que vivir como murió Jesús?
Prefiero ver sangrar mis heridas, mientras muero en la cruz.

¿Vale más seguir por el sendero
que te afirma "no vas a caer",
que construirte tu propio camino y que resbalen tus pies?

¿Vale más morir toda tu vida
buscando tu propia verdad,
que comprar la verdad enlatada de boca de alguien más?

¿Vale más la fruta prohibida
que un sumiso deseoso de probar
el sabor de la verdad en vida, y cagarse en la moral?

¿Vale más el plato del día
de un céntrico, ostentoso bolichón,
que un pibe pidiendo comida, en constitución?

¿Vale más tu auto deportivo
y de tu pecho colgando una cruz,
que una villa de emergencia en Retiro? Ahí si que está Jesús.

1 comentario:

D dijo...

¡No puedo creer que esta publicación no la haya comentado nadie! ... una de las mejores ocurrencias, uno de los planteos que nos hacemos todos en algun momento. Como digo siempre: "el eterno conflicto entre el ser y el hacer". Raro que nadie haya comentado, capaz porque nada valga nada.